Cómo preparar cafés especiales en tu cafetería

La evolución de la cultura del café en los últimos 20 años ha crecido a pasos agigantados, hemos pasado de cafeterías con una oferta muy limitada de cafés (cortado, con leche, capuchino) a cafeterías con cartas infinitas.

El café es una bebida de consumo habitual por la mayoría de las personas y que da lugar a infinitas variaciones, tantas como puedas imaginar y descubrir con tu paladar.

Los menús de café operan a un nivel de especificidad que puede rozar la burocracia, y estamos aquí para ayudarte a superar todos los trámites burocráticos y que tu cafetería esté al día.

Guía de los cafés más populares y cómo prepararlos

Espresso: este es el componente básico de todos los cafés, el espresso se define más por el proceso de elaboración que por sus ingredientes. Puedes usar cualquier tipo de grano para café que haya sido tostado durante un período de tiempo más largo, lo que resulta en colores más oscuros y una superficie más aceitosa. El grano resultante se muele finamente y luego se empaca herméticamente antes de que el agua y el vapor hirviendo se forcen durante el proceso de preparación. La bebida en sí es más espesa y oscura que el café, y los aceites crean una superficie cremosa (conocida como la «crema»).

Americano: es un espresso largo o con agua añadida. La leyenda en torno al origen de esta bebida se centra en que los soldados estadounidenses bañaron sus espressos para imitar el café al que estaban acostumbrados en casa.

Cortado: Un café cortado es un espresso con unas gotitas de leche para reducir la acidez del café. De forma general se sirve en un pequeño vaso de cristal.

Long Black: el agua caliente se pone primero en la taza, y luego se agregan dos partes de espresso. Verter el espresso en el agua, en lugar de al revés, asegura que la crema permanezca en la parte superior, donde tiene más impacto en el sabor.

Capuchino: es original de italia y se prepara a partes iguales de espresso, leche al vapor y espuma de leche. El truco es poner la leche tibia en el espresso y retener la espuma hasta el final. Se dice que la capa de espuma tiene propiedades aislantes que mantienen el resto de la bebida más caliente durante más tiempo.

Blanco plano: En Australia, Flat White es prácticamente sinónimo de «café». Es una variación del capuchino; Después de que la leche se cuece al vapor, la espuma en la parte superior se pliega nuevamente en la leche en la parte inferior para crear una textura más espesa, pero no espumosa, que luego se vierte en el espresso.

Macchiato: Debido a Starbucks, hay millones de personas que piensan que un macchiato tiene caramelo, pero no es así. Un macchiato es otra variación de capuchino, pero sin la leche al vapor. Es un café que queda en capas, con la leche líquida en el fondo, el espresso en el medio y la espuma flotando encima.

Latte: es una variación del café con leche, pero con una capa adicional de espuma de leche encima.

Frappé: la principal característica de este café es que se elabora en frío. Se prepara normalmente con café instantáneo, pero queda con más intensidad hecha con espresso de cafetera. Se sirve con abundante nata montanda y sirope al gusto.

Café Bombón: es típico de Alicante y se elabora con 3 partes de café espresso y una de leche condensada que queda en el fondo sin mezclarse con el café.

Café Vienés: es un café espresso largo y al que se le añade nata montada en vez de leche o espuma de leche. Encima de la nata se agrega un poco de vainilla, chocolate y canela en polvo.

Café Amareto: se prepara con base de espresso doble al que se le añade licor Amaretto al gusto y finalmente nata montada en la parte superior.

Mocha: Un mocca es una variación del café con leche capuchino. Aquí la diferencia es que se añade chocolate al espresso y la leche al vapor. Lleva un tercio de espresso y dos tercios de leche espumada más el sirope de chocolate.